> 22 de Diciembre de 2009
C. Larrakoetxea | 17/12/2009
Fuente: El Economista
Todo augura que la primera promoción que se quiera matricular en 2011 en la futura Basque Culinary Center (BCC) será espectacular, no sólo por su carácter pionero, sino por el hecho de que todos los aspirantes a comandar salas de comidas de alta cocina querrán aprender directamente de las manos de los mejores chefs españoles.
Cocineros de renombre
Sus promotores aspiran no sólo a captar los más brillantes expedientes de nuestro país, sino también a lo más granado del mundo entero.
El alma mater del proyecto, José María Arzak, no sólo ha demostrado que sabe moverse como nadie entre fogones, sino que ha logrado reunir alrededor de BBC a los grandes espadas de la cocina. El patronato de la fundación de BCC está compuesto por los cocineros Juan Mari Arzak, Martín Berasategui, Pedro Subijana, Karlos Arguiñano, Andoni Luis Aduriz, Hilario Arbelaitz y Eneko Atxa y por el rector de Mondragón Unibertsitatea y presidente del centro, Iosu Zabala. La guinda del pastel está en la presidencia del Comité Asesor Internacional, para lo cual ha logrado captar al galáctico Ferrán Adriá.
Aulas abiertas en 2011
Tras colocar la primera piedra de los cimientos de la futura facultad, obra de albañilería honoraria que corrió a cargo de la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, llegan ahora los trabajos de construcción y equipamiento de esta facultad privada adscrita a la Universidad de Mondragón, que se ubicará en un edificio emblemático en el exclusivo Parque Tecnológico de San Sebastián, con lo que se transmite que la alta cocina también es ciencia de vanguardia, además de una nieva industria de innovación.
El hecho mismo de que el nombre de este centro de formación se formule únicamente en inglés, Basque Culinary Center (BCC) deja patente cual es uno de sus fines últimos, la proyección internacional, aunque ello implique dejar relegada terminología en lengua española y la vasca. El presupuesto conjunto para este centro, que contará con 7.000 metros cuadrados para albergar equipamiento docente y para un centro de investigación, asciende a 17,1 millones, de los que algo más de 11 millones los aportan el Gobierno, el Gobierno Vasco, la Diputación de Guipúzcoa y el Ayuntamiento de San Sebastián.